El Teatro|La Casa

Hay espacios públicos y espacios privados. Espacios públicos: un bar, una tienda, un mercado, un centro comercial, una biblioteca pública, una oficina de correos, una iglesia, una plaza, la calle, un colegio, un estadio, una sala de cine, un teatro... Espacios privados: una casa, un baño, una habitación, una tienda de campaña, el camarote de un barco, una cama, un escritorio, un cajón, una maleta, un diario, ¿un confesionario? ¿la consulta del médico?

 

Hay espacios para soñar. La Puerta Estrecha lo es.

 

Eres público. Has venido a ver. Has respondido a la invitación. Entras y te das cuenta de que no estás en un teatro convencional. La Puerta Estrecha es otra cosa. Tiene algo de desván soñado en la infancia. Paredes rojas. Madera. Muebles y trastos. No entras a una sala de teatro. Entras a una casa. La casa. Ella se estrecha contra ti. Parece estar hecha de carne y nervio. Es ella la que inventa tus pasos. Hace algo distinto de acogerte o cobijarte. No te invita a habitarla. La casa quiere que la conozcas. Ella te espera. Quiere, necesita, ser escuchada.

 

Piensas que ya alguien pensó antes que tú que puede ser que todos y todas hablemos con palabras de poeta si quien escucha se acerca lo suficiente. ¿Qué esperan los personajes de cada persona que se acerca? Es posible que simplemente esperen ser escuchados. De alguna manera esto significa que es el público quien les da sentido, vida, quien les acoge.

La casa no te acoge. Eres tú quien acoge a la casa. Y ella te permite soñar.

 

A nosotras, las personas que de forma colectiva y autogestionada sostenemos La Puerta Estrecha desde hace diez años, nos resulta imprescindible soñar. Soñar crítico, poético, haciendo memoria, delirando, cuestionando y cuestionándonos cada día. En la certeza de que el sueño creador es el germen de la rebeldía y el camino para enfrentarnos al miedo de la pesadilla que nos imponen, con imaginación, inteligencia y libertad. Y sobre todo con la alegría, a veces difícil, que en el teatro se realiza en el acto del encuentro, en el humano acto del compartir. 

Entrando por La Puerta Estrecha from La Puerta Estrecha on Vimeo.